Imagen de Nguyen Thu Hoai
Todo el mundo bromea constantemente sobre lo que pasaría si tuviesen entre sus manos un libro en el que le contaran su vida. Algunos afirman que lo leerían y otros se negarían a hacerlo, pero, ¿realmente alguien se ha visto en tal situación como para saber cómo actuaría?
Danna recibió un día una grata sorpresa al encontrarse en su habitación un libro que no era de su colección. No era un secreto que a ella le encantaba leer, por lo que pensó que simplemente sería un regalo de sus padres. En la cubierta, lo único que estaba escrito era su nombre completo en tinta dorada, algo que le sorprendió bastante.
En cuanto pudo, comenzó a leerlo, y poco tardó en saber que era el libro de su vida. Todas las situaciones que le ocurrían de pequeña, tanto las buenas como las malas, estaban narradas con todo lujo de detalles.
Poco a poco, quiso pasar con rapidez las páginas de lo que había vivido y se obsesionó por conocer qué es lo que le deparaba el futuro. Las líneas prometían traiciones y alegrías que ella no esperaba de determinadas personas, y no terminó de creerse su futuro, por lo que abandonó la lectura durante unos meses.
Cuando, efectivamente, empezó a suceder todo lo que había leído entonces, comenzó su obsesión por el libro. Quiso saber todas y cada una de las cosas que le deparaba la vida, para estar preparada emocionalmente. Pero hubo un momento en el que la situación llegó hasta tal punto que su vida giraba en torno a las constantes consultas que realizaba al libro... total, si ya está escrito, ya ha pasado en el futuro.
En más de una ocasión tuvo curiosidad por leer la última página, que cada vez estaba más cerca y que describiría cómo sería su muerte, pero no lo hizo, temía lo que se podía encontrar. ¿Sería pronto porque se estaba acercando ya a su final?
Durante años, siguió la narración del libro como una marioneta, aunque supiese que una relación con una persona no iba a acabar bien. Ella era tan solo la actriz de la adaptación del libro de su vida. ¿Para qué cambiar lo que estaba ya en su destino?
No obstante, un día un familiar murió, algo que nadie esperaba. Según el libro, esta persona la acompañaría durante más tiempo. Entonces, se percató de que la historia había cambiado ligeramente, con este fallecimiento repentino.
Al día siguiente, decidió realizar todo lo contrario de lo que estaba estipulado y se escapó de su destino. Se pasó todo el día merodeando en un parque con el libro en mano para ver si cambiaba la historia, entonces se le acercó un chico que entre sus manos tenía el mismo libro. Le sorprendió ver que no era la única con semejante desdicha.
–Más que una bendición es una maldición, ¿verdad? –bromeó él.
Ese encuentro tampoco estaba escrito en la historia, según el libro, hoy iba a ser un día monótono que no saldría de casa y se tiraría comiendo helado de chocolate todo el día. Y cuatro páginas después... la última, ¿sería que iba morir pronto?
–¿Cuántas veces ha cambiado ya para ti? –le preguntó al ver que Danna no contestaba.
–Ayer fue la primera y seguro que hoy, la segunda.
–Y no será la última. Hoy voy a tirar este libro, estoy harto de que me condicione en mi vida. ¿Te apuntas conmigo?
Danna, instintivamente, afirmó con la cabeza porque, realmente, ¿qué le había aportado esa lectura desde que había llegado a su vida? Solo sufrimiento. Se acercaron a la basura más cercana y destruyeron todas y cada una de las páginas. Intentó no mirar en concreto la última, pero fue inevitable hacerlo y ahogó un grito cuando la leyó.
Mientras se alejó con el chico a otro punto del parque, una vez acabaron de destruir esos dos tomos, Danna no dejó de pensar en lo que ponía en el libro. No era realmente su muerte, era su renacimiento como persona, ahora estaba más viva que nunca.
¿Queréis saber que decía la última línea del libro de su vida?
"Por fin, después de años inmersa en esta lectura, Danna, comenzó a vivir". Y así tomó de nuevo las riendas de su vida.